Si no conoces a tu cliente ideal, jamás podrás captar su email.

¿Te cuesta captar y conectar con tus suscriptores y convertirlos en clientes? ¿Cada vez que envías un email obtienes el más absoluto silencio como respuesta?

Si has contestado que sí a alguna de estas preguntas, siento decirte que tienes un problema: tu negocio no está enfocado a tu cliente ideal.

Si trabajas con clientes que no saben valorar tu trabajo, te negocian los precios, no son puntuales en los pagos, tienes que estar convenciéndoles continuamente para que adquieran tus servicios o productos y no te toman enserio porque ves que carecen de compromiso por su parte, es importante que prestes atención: hoy quiero enseñarte a definir a tu cliente ideal para que estas situaciones no te vuelvan a ocurrir.

A veces, por el miedo que tenemos a no conseguir clientes, creemos que nuestro cliente ideal es todo el mundo o todo aquel que está dispuesto a pagar por nuestros servicios o productos.

La realidad es bien distinta,

Toma nota de estos tres tips que te ayudarán a identificar a tu cliente ideal:

Primer tip: Tienes que ser específico.

Antes de ver cómo definir a tu cliente ideal, tú mismo debes segmentar a tu público objetivo y analizar en qué nicho de mercado puedes rentabilizar más tu trabajo para convertirte en el experto y referente de tu sector.

Te pongo un ejemplo. Imagínate que uno de tus amigos te ha invitado a su casa a comer y tu quieres llevar el postre. No sabes cocinar así que abres google para buscar una buena receta.  Directamente buscarás recetas de postres y no recetas en general.

Pasa lo mismo con los fotógrafos. Cuando nos casamos buscamos fotógrafos de boda y no fotógrafos en general.

Ser específico te permite afinar más en tu mensaje de marketing y que tu cliente ideal se sienta totalmente identificado con lo que escribes, con lo que dices, CONTIGO.

 

Segundo tip: Tu cliente ideal tiene que cumplir dos requisitos.

El primero de los requisitos es que tu cliente tiene que tener el problema que tú solucionas. Ser consciente de que lo tiene  y querer solucionarlo.

El segundo requisito es que debe cumplir las características que tú quieres que tenga la persona con la que quieres trabajar.

Entonces… ¿Quién tu cliente ideal?

Tu cliente ideal es la persona que tiene el problema que tu solucionas. Te ve como una necesidad. Valora tu trabajo. Le gustas y está encantado de pagarte lo que realmente vales.

 

Tercer tip: Define a tu cliente ideal correctamente.

Lo primero que debes hacer es definir sus características demográficas y luego analizar cuáles son sus intereses, anhelos o sentimientos.

Ponle nombre a esa persona, especifica si es hombre o mujer, cuál es su edad, dónde vive, cómo viste, qué lee, dónde trabaja, etc.

Ponte en su piel y analiza qué es lo que piensa, qué es lo que siente, qué es lo que hace un día normal, cuáles son sus frustraciones, aspiraciones, ¡todo!

Se trata de crear un arquetipo lo más real posible porque a partir de ahora, cada cosa que hagas, digas o escribas, tiene que ir únicamente dirigida a esa persona.

Un truco para realizar este ejercicio es que si ya has trabajado con algún cliente ideal o con alguna persona con la que te ha encantado trabajar, puedes coger a esa persona como referencia y definir a tu cliente ideal a partir de ella.

Es momento de que pases a la acción y afiances este pilar fundamental de tu empresa en mi próximo taller.

Un fuerte abrazo,

Beatriz Mourebanner-talleres-blog-beatriz-moure-email-marketing-3

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